jueves, 10 de diciembre de 2015

Palabras del Papa Francisco - 9 de deciembre

AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
- Miércoles 9 de deciembre -

Papa Francisco explica en audiencia general por qué convocó 
un Jubileo de la Misericordia.


Durante la audiencia general el Papa Francisco explicó por qué decidió convocar un Jubileo sobre la Misericordia. Dijo que la "Iglesia necesita este momento extraordinario” y que se trata de una ocasión única para "experimentar en nuestra vida el perdón de Dios”.

También señaló que la misericordia es una necesidad imperiosa en las instituciones, en la Iglesia en primer lugar. Esta debe convertirse en la "ciudad puesta en la cima de una montaña que no puede permanecer escondida”. Debe resplandecer por su misericordia.

RESUMEN DE LA CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL:

Queridos hermanos y hermanas:

Ayer abrí aquí, en la Basílica de San Pedro, la Puerta Santa del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. ¿Qué significa este Año Santo? Celebrar un Jubileo de la Misericordia significa poner en el centro de nuestra vida personal y de nuestras comunidades el contenido esencial del Evangelio: Jesucristo. Él es la Misericordia hecha carne, que hace visible para nosotros el gran Amor de Dios. 

Se trata pues de una ocasión única para experimentar en nuestra vida el perdón de Dios, su presencia y su cercanía, especialmente en los momentos de mayor necesidad. Además, significa aprender que el perdón y la misericordia es lo que más desea Dios, y lo que más necesita el mundo, sobre todo en un momento como el actual en el que se perdona tan poco, en la sociedad, en las instituciones, en el trabajo y también en la familia. 

Pero, frente a tantas necesidades en el mundo, ¿es suficiente con contemplar la misericordia de Dios? Ciertamente, hay mucho que hacer. Pero, hay que tener en cuenta que la raíz de la falta de misericordia está en el amor propio, que se reviste bajo el manto de la búsqueda del propio interés, de los placeres, los honores y las riquezas. También en la vida de los cristianos está presente bajo el aspecto de la hipocresía y la mundanidad. Por eso todos, necesitamos reconocer que somos pecadores, para que se fortalezca en nosotros la certeza de la misericordia de Dios.


Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Que la Virgen María, Madre del Salvador y madre nuestra, nos ayude para que en este Año Santo podamos experimentar la misericordia de Dios y manifestarla a los demás. Muchas gracias.


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